Este domingo 5 de julio, celebramos la Jornada de Responsabilidad en el tráfico.

Con el lema “sed prudentes y sencillos” (Mt 10,16) los obispos nos invitan a la conducción con “discernimiento, conciencia y respeto por la vida”, poniendo énfasis en la responsabilidad hacia la vida del prójimo y animan a los conductores a vivir los viajes como “un encuentro con el prójimo y con la vida que Dios nos confía”.
La prudencia en la conducción se presenta como virtud que evita accidentes y ayuda a toma.