El pasado sábado, 25 de abril, celebramos, en el Parque Central, la fiesta de la Pascua. Con el lema: “La vida llama a la puerta, ¡Ábrele en familia!”, fue, verdaderamente una fiesta en familia. Las actividades y talleres de la mañana, la Eucaristía presidida por nuestro arzobispo D. Carlos, la comida compartida y las actuaciones… que lograron que fuera la gran fiesta de la convivencia. Nuestro arzobispo en la homilía de la misa nos dijo:
“Y hoy, la fiesta de la Resurrección en el Parque Central de Ejea nos regala el marco perfecto para entender el lema que nos convoca: «La vida llama a la puerta, ábrele en familia». San Marcos escribió su Evangelio recogiendo lo que escuchaba de Pedro y de otros. Fue un trabajo de comunidad. De la misma manera, nuestra misión no es que «mi parroquia o mi grupo avance solo», sino que juntos seamos un eco más fuerte del amor de Dios. La fraternidad entre nosotros es nuestro primer «sermón», nuestro primer anuncio. Antes de decir una sola palabra en la misión, nuestra forma de querernos y ayudarnos entre comunidades ya está anunciando que Jesús está vivo… El lema dice: «Ábrele en familia». Fíjate qué importante: no dice «ábrele tú solo». La fe no es un espacio individual. En esta misión, no abrimos la puerta de una oficina parroquial para dar un papel; abrimos la puerta de nuestra familia de familias. Nuestra Unidad Pastoral es ese hogar común. Si alguien llama a la puerta de la parroquia más pequeña tiene que sentir el calor de toda la Unidad Pastoral. Y piensa una cosa: la puerta de tu casa que es Iglesia doméstica, también puede ser lugar de acogida y de propuesta de un mensaje de ternura y de consuelo para quien lo necesite”
Gracias a todos por este maravilloso día de convivencia “EN FAMILIA”.
