Comenzamos el curso con la ilusión y el convencimiento que nuestra Unidad Pastoral va creciendo como comunidad evangelizadora.

Como nos decía nuestro arzobispo en el último día de la Novena a la Virgen de la Oliva, estamos pasando de una Iglesia de puertas abiertas, acogedora que sale al encuentro, como hicimos el año de la Misión, a una iglesia evangelizadora que quiere transmitir a Jesucristo en su vida.
Por eso pasamos a nuestra segunda parte del lema que teníamos el curso pasado y sigue este año: “IMPLÍCATE”.
De las cenas, de las catequesis familiares, de los encuentros, las cofradías… deben ir surgiendo grupos de vida, oración y formación para implicarnos en la evangelización de nuestras comunidades, de nuestras parroquias.
Nuestros grupos parroquiales de formación y catequesis, de acción social, de celebración, necesitan savia nueva para hacer más presenta el mensaje y la persona de Cristo en nuestro mundo.