Los materiales de Acción Católica General para esta Cuaresma y Pascua nos proponen un símbolo significativo para este tiempo central de nuestra fe cristiana. Nos dicen:

“Es verdad que nuestra vida es una vida plagada de símbolos simbólica que nos ayudan a llegar a una realidad que nos trasciende, por eso te invitamos a preparar un espacio significativo durante la Cuaresma y la Pascua.
Prepara un lugar donde puedes poner un paño morado (en Pascua se cambiará por uno blanco), encima coloca la Palabra de Dios abierta por el Evangelio de cada domingo (o si es la Biblia que utilizas para tu oración diaria, puedes tenerla abierta por el Evangelio correspondiente a cada día). Si te es posible coloca junto a la Palabra un crucifijo significativo, y delante un cuenco vacío, que luego en Pascua lo llenaremos con el agua bendecida en la Vigilia Pascual y que conservaremos durante toda la Pascua, del cual, cada día tomaremos un poco para santiguarnos y recordar nuestra condición de bautizados, de hijos de Dios. Luego, ya en Pascua podrás poner junto a la cruz un cirio, signo de la luz de Cristo resucitado, o bien el que te entreguen en la Vigilia u otro significativo. Así mismo podrás adornar ese espacio con flores, signo de la alegría y de la vida”.